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14/12/2019
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Las próximas elecciones presidenciales en Venezuela

Las próximas elecciones presidenciales “legitimas” en Venezuela, son fundamentales para lograr la paz, la armonía, el desarrollo económico y la seguridad social de un pueblo que hoy está pasando muchísimas precariedades, por culpa del narco régimen actual que administra a la nación. Ese régimen de gobierno, en lugar de hacerse a un lado como debería ser y de esperarse, pretende seguir compitiendo por la presidencia del país, cuando lo ha desangrado económicamente, ha cometido crímenes horrendos, ha robado gran parte de las reservas de dinero de éste, que apoya a los narcotraficantes, guerrilleros y terroristas internacionales, que esta soportado y apoyado por militares traidores a la patria quienes incumplen con el sagrado deber de protegerla y resguardarla precisamente de regímenes totalitarios como el actual.

Los políticos opositores, que pretenden llegar a un arreglo electoral perverso y entreguista, con solo cambiar le conformación del CNE por otros personajes donde seguramente, la mayoría podrán ser muy demócratas y honestos, lo cual no indica que esta sea la solución única para ir a elecciones presidenciales, teniendo como participante a un candidato presidencial del partido político del PSUV, corresponsable de la barbarie vivida en Venezuela con éstos en el poder.  Si existe algo de dignidad en la oposición, que negocia este acuerdo macabro, es de esperarse que se aclare “con urgencia” ante la opinión pública nacional e internacional este entuerto que nadie en su sano juicio entiende. Ir a elecciones presidenciales con un partido político, como el PSUV y un candidato que ha sido miembro del chavismo gobernante, acusado de criminal, corrupto, destructor, anti democrático, violador reiterado de los RRHH, sancionado por la ONU y los organismos que defienden a los pueblos de estos asesinos y que protege a delincuentes comunes y corrientes, no tiene sentido ni debería ser la solución que ha planteado la oposición, para resolver la horrible crisis que nos ocupa hoy día. 

Esta posición que asumo y tengo como demócrata venezolano, la cual sostengo y divulgo, la hago en base a una visión particular que me indica, que hagan lo que hagan con el CNE y elijan a quien elijan para conformarlo, habrá muchas formas de presionar y obligar al electorado a votar por el chavismo o a eximirse de votar el día de las elecciones. Ante esta escalofriante e insospechada situación, me pregunto:

1.    ¿Cómo se podrá votar libre y constitucionalmente y en paz, cuando el primero que esta fuera de la constitución y de las leyes es el narco régimen del chavismo?

2.    ¿Cómo se podrá votar libre y pacíficamente cuando Venezuela está invadida en toda su extensión territorial por todo tipo de alimañas armadas y al acecho en defensa de sus propios intereses delictivos y protectores, del narco régimen dictatorial de Venezuela?

3.    ¿Cómo se puede controlar a los delincuentes y colectivos armados que defienden al chavismo en toda la extensión geográfica de Venezuela?

4.    ¿Cómo se puede controlar a los saboteadores del narco régimen, cuando el órgano encargado de hacerlo deberían ser las supuestas institucionalistas FANB, afectas y protectoras del narco régimen chavista; que dejaron de serlo, cuando se plegaron y asociaron con ese nefasto y devastador régimen?

5.    ¿Cómo hacer para garantizar que los venezolanos opositores puedan transitar libremente en paz por el territorio nacional ese día para ir a votar, con tantas amenazas latentes que lo posiblemente lo impedirían?

6.    ¿Cómo garantizar que el pueblo democrático y opositor al narco régimen decida votar, cuando posiblemente existirá una gran mayoría que seguramente no lo hará, por sentirse traicionados por sus dirigentes?

7.    ¿Es que acaso la dirigencia opositora no se ha percatado de las atrocidades orquestadas, financiadas y aupadas por la narco dictadura chavista en América Latina, para intentar desestabilizar a gobiernos democráticos y legítimos, en señal inequívoca de rechazo a las democracias; y ahora se les quiere premiar para que compitan por la próxima presidencia de Venezuela?

8.    ¿Con que derecho y moral lo hacen nuestros dirigentes opositores sin ni siquiera consultar ni escuchar al pueblo?

9.    ¿Qué líder del PSUV reemplazaría a Nicolás Maduro en la candidatura  presidencial, cuando es sabido que todos sus líderes tienen las manos manchadas con sangre de sus compatriotas, o cuando menos, son cómplices de tanta delincuencia, complicidad, desidia y corrupción?

Es costumbre que, las elecciones presidenciales en cualquier país del mundo, se conviertan en una gran fiesta democrática multicolor, puesto que ese día se le da el derecho constitucional al ciudadano común, convertido en pueblo, para que elija al gobierno que tendrá esa nación por un periodo de tiempo determinado, que en el caso de Venezuela el chavismo lo extendió a 6 largos años. Siendo que el chavismo es anti democrático, perverso, corrupto y asesino; esa posible fiesta, por el contrario se convertiría en un gran funeral, puesto que se estaría compitiendo con el causante de la catástrofe que hoy día vive Venezuela, razón por la que en lugar de fiesta, estaríamos viviendo un réquiem por la evidente muerte de nuestra institucionalidad, al aceptar competir políticamente con una narco dictadura asesina y corrupta, cuyos líderes deberían estar en la cárcel, en lugar de aspirar a reelegirse.

Cuando un experimentado y exitoso político y ex presidente español, por añadidura “socialista demócrata”, como Felipe Gonzales, quién alerta a Juan Guaidó sobre la inconveniencia de realizar semejante locura, es de sabios, al menos oírle y meditar al respecto, antes de cometer tal locura y error político. Se ha decidido aplicar la presión diplomática, política y militar del TIAR para intentar “persuadir” a la narco dictadura que la administra y controla ilegalmente, la conveniencia del cese de la usurpación del poder. En consecuencia, lo más sensato sería, esperar a que esta presión del TIAR se inicie, se mantenga y es de esperarse que tenga éxito, antes tomar decisiones nefastas del tipo que nos ocupa en este escrito.

No es el chavismo, ni los ambivalentes, ni los oportunistas, ni los cómplices de la narco dictadura; Claudio Fermín, ni Henry Falcón, entre otros “no alineados” con la democracia;  quienes tienen legítimamente la última palabra, ni quienes decidirán qué hacer para resolver la crisis que la narco dictadura del chavismo creó, puesto que esa decisión le corresponde moralmente al pueblo democrático opositor de Venezuela y legalmente a la Asamblea Nacional en la actualidad, único poder legal en la nación, quien exige el cese de la usurpación y del poder de la narco dictadura de Nicolás Maduro, antes de tomar la decisión final de llamar al pueblo demócrata de Venezuela a elecciones presidenciales. En consecuencia, las próximas elecciones presidenciales en Venezuela, deberán ser sin la presencia electoral del actual narco régimen de gobierno, puesto que éste último, está vetado mayoritariamente por el pueblo democrático a participar. “Amanecerá y veremos”.