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26/06/2019
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La democracia en Venezuela triunfará. En Latinoamérica y el mundo se fortalecerá.

El problema actual en Venezuela se inicia por un conflicto doctrinario político, emprendido por la izquierda venezolana apoyada por Cuba a fines del siglo pasado, para convertirse en el presente siglo XXI, en un problema para América, mucho más complejo, que entre otras cosas, incluye al: marxismo leninismo, populismo, narcotráfico, avaricia, corrupción terrorismo, las guerrillas,  lavado de dinero, negligencia administrativa y hasta delitos de la delincuencia común. Por todo ello, resulta incomprensible que, conocidos personajes políticos, a quienes se creía solidarios baluartes defensores de la democracia, estén o estaban apoyando moralmente al chavismo. Peor aun, luego de haberse destapado la olla, con todo tipo de inmundicias que han estado ocurriendo dentro de ese mundo inescrupuloso, antipatriota, amoral y corrupto, capaces de violar todo tipo de legalidad existente, para intentar salirse con las suyas; algunos de éstos personajes, aún les siguen apoyando.

Afortunadamente, el mundo entero estaría abriendo los ojos, y hasta Rusia y China, países quienes han tenido confiscadas las libertades y la justicia por siglos en sus propios pueblos, hasta se sienten alarmados por el desastre en que se ha convertido Venezuela. No obstante participan del festín, y apoyan la continuidad del régimen en el poder, a pesar del desastre hecho por el chavismo y madurismo. Muchos países vampiros que se han aprovechado de toda esta colosal anarquía chavista, donde los robos se miden por cientos millones de dólares. Son contados los países que no se han beneficiado del carnaval económico generado por la administración chavista y madurista de Venezuela.

No han existido nada de escrúpulos, ni de controles, ni de límites, ni mesura de los estilos delictivos; puesto que en Venezuela se han utilizado toda una variedad inmensa de formas de robar, que incluye incuso al Banco Central de Venezuela y a PDVSA; lo cual al parecer, aún lo siguen haciendo, puesto que ambos organismos así como los bancos pertenecientes a la nación, se han convertido en una especie de caja chica del narco régimen, para delinquir “legalmente”, como si éstos organismos, fuesen propiedad privada del chavismo, “dueño” del gobierno.

Afortunadamente, Venezuela aún tiene muchas reservas humanas suficientes acompañadas de: fuerza moral, sensatez, honradez,  honor, dignidad y capacidad de recuperación y fuerza de voluntad de gran parte de sus hijos legítimos y verdaderos, quienes sin duda alguna, estamos dispuestos a recuperarla del infierno al que la han llevado los chavistas, esos aventureros que la entregaron a los enemigos eternos de las democracias, de la moral y de la sensatez.

El comunismo (representado por Rusia, China, Cuba y otros), el terrorismo internacional (representados por Irán, Hezbolá y el fundamentalismo árabe) el narcotráfico, las guerrillas, los militares, los políticos y diplomáticos débiles con doble moral, son los actores, en los que se apoyó y utilizó el bandido y psicópata Hugo Chávez y su grupo a cambio de dinero fácil, ambiciones desmedidas de poder, que han mantenido en sus memorias por décadas sin exteriorizarlas. Por supuesto, la pretensión final de los factores indicados arriba, ha sido el de la destrucción de la democracia, el capitalismo y daño a la  económica y moral de los EE.UU., la cual sin duda alguna, ha sido parte de la agenda del chavismo, según lineamientos perfectamente sincronizados con los factores indicados arriba.  

La democracia en Venezuela y en el resto de Latinoamérica y el mundo, se recuperara, reflorecerá. Existen razones para ser optimistas. Con esta nueva democracia que aspiramos, deseamos y lograremos para Venezuela,  debemos comprometernos a no permitir nunca jamás, que se repitan estos episodios violentos del siglo XX y del siglo XXI, por simples ambiciones y egocentrismos personales de quienes desean ser mesías, cuando ni siquiera pueden ser buenos ciudadanos.  Ignoro la visión de cada uno de los líderes políticos de Latinoamérica respecto a nuestro futuro. No obstante, puedo apostar a que con tanta maldad, negligencia, falsedad, corrupción, ambigüedad,  dejadez, incompetencia, violencia organizada y traición a la decencia y a la democracia, que se ha visto últimamente en gran parte de los países de la región; me resisto a creer que no deseen mejorar “profundamente”  las premisas, bases, principios, conceptos y lineamientos necesarios y vitales de una mejor democracia que deseamos para nuestro futuro; que permita una superación y resultados económicos sostenidos y sociales mucho más satisfactorios que los logrados hasta el presente.

Si nuestras democracias, han permitido que todos esos problemas generales que hemos causado  y vivido – unos mayores que otros - desde; Cuba, Venezuela, Nicaragua, Colombia, Perú, Ecuador,  Bolivia, Argentina, Brasil, Honduras, Guatemala, El Salvador, México,  República Dominicana, Haití, etc.; se desborden y hagan un daño peor a nuestros pueblos al nivel en que se desarrollaron y en casos como el de Cuba, Nicaragua y Venezuela, continúan desarrollándose; es porque nuestra democracia, tiene grietas y debilidades que deben ser revisadas y subsanadas. No existe razón alguna que no justifique una revisión general a nivel de América y de la OEA - esa misma que muchos países latinoamericanos han pensado en sustituir por influencias de Cuba - por otra organización más orientada hacia Latinoamérica socialista, deslindándonos de los EE.UU. y Canadá. 

Al contrario, Latinoamérica toda, debe repensar su trato y aceptación irrestricta a los EE.UU., como nación vecina y líder de la región y a la democracia puesto que, vivimos en el mismo continente, y las ventajas geopolíticas entre esa gran nación y nosotros los latinoamericanos son infinitas. Además, debemos reconocer que es completaría a nuestras necesidades económicas, políticas, sociales y diplomáticas, puesto que es líder a nivel mundial de América, donde vivimos, trabajamos, nos educamos, crecemos y nos hacemos ciudadanos útiles, para nuestros pueblos. Si no fuese por los EE.UU., Venezuela ya hubiese sido devorada por el comunismo, el narcotráfico, las guerrillas y el extremismo mundial. Quizás lectores mal intencionados, predispuestos y antinorteamericanos,  piensen que EE.UU., defiende a Venezuela porque solo le interesa la seguridad de su propio país y el petróleo de Venezuela.

El solo hecho de mirar el ejemplo en Vietnam, Corea, Alemania y el Japón, etc., echa por tierra esa posibilidad y desmiente esos pensamientos mezquinos hacia los EE.UU. Nuestra democracia en Latinoamérica debe forzosamente ser revisada para fortalecerla y optimizarla, puesto que en nuestra región ocurren muchos incidentes y fallas diplomáticas, legales, políticas y económicas, que degradan nuestras democracias. Fíjese el amigo lector, que no solo incluyo a Venezuela en esta revisión.

Incluyo a toda Latinoamérica, puesto que percibo que nuestra región tiene muchas más debilidades que fortalezas, relación esta que debe ser radicalmente cambiada; y no precisamente con revoluciones socialistas o de cualquier índole, puesto que por el contario, lo que realmente necesitamos es evolucionar y crecer, no retroceder. En la medida en que nuestras naciones estén alineadas sinceramente con la democracia, en esa medida la unidad como continente, será más férrea y fructífera, puesto que, todo el continente se beneficiaría y se podrá entender más fácilmente. Gobiernos contradictorios con la democracia, como: las dictaduras militares, comunistas, fascistas o fundamentalistas, son indeseables y dañinos para la región y el mundo; y en consecuencia, deberían ser rechazados. Debemos preguntarnos por ejemplo: ¿Qué hace el Foro de Sao Paulo, enemigo de la democracia, instalado libremente en Brasil, conspirando contra la democracia? ¿Porque la dictadura cubana, no permite que su pueblo tome el camino de la democracia?

La democracia tiene razón, ante las fuerzas adversas o sistemas de gobiernos contradictorios y totalitarios, contra los que luchamos.  Esto, puesto que la democracia, defiende valores tradicionales y comprobadamente positivos para nuestras libertades, estilo y calidad de vida. Si bien es cierto que existen y han existido malos gobiernos democráticos y otros menos malos, que han mostrado resultados no tan beneficiosos para las grandes mayorías, también es cierto que las democracias, son perfectibles y pueden ser mejoradas sin necesidad de un cambio radical de su funcionamiento, como las revoluciones, puesto que está demostrado fehacientemente que ese es el mejor sistema de gobierno y de vida para los pueblos que aman la libertad, la justicia y el progreso.

Si la dictadura de Cuba tiene diferencias políticas, diplomáticas y económicas, o de cualquier otra índole con los EE.UU., debería sentarse con estos a dirimirlas, bajo las premisas y valores de la democracia no bajo las premisas ni valores del marxismo leninismo ni del socialismo. Esto, puesto que la región entera prefiere y ejerce la democracia. América entera desea una región y continente exenta de totalitarismo.

La razón por la que afirmo, al igual que la gran mayoría de demócratas de los latinoamericanos y del mundo, afirmaría; Venezuela saldrá airosa de esta horrible situación actual. Tal convicción, es debido a que tenemos razón y argumentos políticos, económicos, morales, jurídicos y humanos válidos que lo demuestran. Mientras que el chavismo y sus aliados, solo tienen como sus verdades, la corrupción, el fracaso político, el terror, la injusticia, la mentira, el narcotráfico, las guerrillas, los vergonzosos militares y la corrupción que les acompañan. Todos esos factores a favor del chavismo, son considerados como totalitarios, irregulares y delincuenciales. “Amanecerá y Veremos.”