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21/10/2021
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La verdad os hará libres

Tegucigalpa. – El título proviene de un texto bíblico: “Dijo Jesús a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8: 31,32).

Un conocimiento es verdadero cuando expresa las cosas tal como son en la realidad. Por tanto, la verdad no puede ser objeto de manipulación, ni tampoco depende de los gustos o intereses: Las cosas son como son, y nuestro conocimiento sólo es verdadero si se ajusta a la realidad.

Elaboro y publico este escrito después de ver por más de 20 horas canales televisivos como “History Channel #2”, otros medios autorizados como CNN, DW, TVE, etc., y de haberme informado por artículos de opinión, de autores reconocidos en la prensa radial, escrita y digital, en inglés y español.

Considerando todo lo anterior, al analizar lo sucedido el 11 de Setiembre en los Estados Unidos y sus consecuencias, creo que aún falta mucho por investigar, diagnosticar, analizar y llegar a conclusiones validas sobre lo sucedido y sus efectos en el futuro.

Perdonen la extensión de este artículo. Acepto que es muy extenso. Pero justifico su tamaño por ser el primero de opinión que se publica sobre el 9-11 en esta columna.

HECHO

De acuerdo a lo reportado por CNN el 11 de septiembre de 2001, diecinueve hombres secuestraron cuatro aviones comerciales estadounidenses, cargados de combustible, que se dirigían a varios destinos de la costa oeste. En total, 2.977 personas murieron en los ataques terroristas en la ciudad de Nueva York, Washington y en las afueras de Shanksville, Pensilvania.

Como interpreta la AFP, “el 11 de septiembre de 2001 pasó de ser un bello y despejado día a uno de los más lúgubres en la historia de Estados Unidos…y la historia se dividió en dos para la nación. Hoy, 20 años después, las heridas siguen abiertas para testigos y supervivientes”. En respuesta a esos ataques, Estados Unidos invade Afganistán”.

Cronología del 11 de septiembre de 2001 (hora ET)

– 8:46 am — El vuelo 11 de American Airlines (que viajaba de Boston a Los Ángeles) golpea la torre norte del World Trade Center en la ciudad de Nueva York.

– 9:03 am — El vuelo 175 de United Airlines (que viajaba de Boston a Los Ángeles) golpea la torre sur del World Trade Center en la ciudad de Nueva York.

– 9:37 am — El vuelo 77 de American Airlines (que viaja desde Dulles, Virginia, a Los Ángeles) golpea el edificio del Pentágono en Washington.

– 9:59 am — La torre sur del WTC se derrumba en aproximadamente 10 segundos.

– 10:03 am — El vuelo 93 de United Airlines (que viaja desde Newark, Nueva Jersey, a San Francisco) se estrella en un campo cerca de Shanksville, Pensilvania.

– 10:28 am — La torre norte del WTC se derrumba. El tiempo que media entre el primer ataque y el colapso de ambas torres del World Trade Center es de 102 minutos. Y en consecuencia, el 7 de octubre de 2001, “el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunciaba su decisión de invadir Afganistán, tras acusar a los talibanes de cobijar a Osama Bin Laden y a importantes figuras de Al Qaeda vinculadas a los ataques terroristas del 11 de septiembre”.

CINCO PECULIARIDADES QUE RESALTAN EN LA GUERRA DE AFGANISTÁN

1) Es la guerra estadounidense que más ha durado. Lo confirma un indicador demográfico. Uno de cada cuatro es la proporción de la población estadounidense que ha nacido en territorio norteamericano, desde los ataques del año 2001 lanzados por los líderes de Al Qaeda.

2) Altísimo costo en 20 años, considerando la población y territorio de Afganistán. Según los datos oficiales del Gobierno Afgano, en 2020 Afganistán tenía una población poco más de 38 millones de personas. Eso equivale a la población del Estado de California o la que en su conjunto tienen Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. El territorio de Afganistán abarca una total de 652.225 km2, superficie equivalente a casi todo Texas, el segundo Estado de mayor tamaño, solo superado en superficie en la Unión Americana por Alaska.

Muertos

Miembros de las fuerzas estadounidenses que murieron en Afganistán hasta abril: 2.448.

Contratistas estadounidenses: 3.846.

Militares y policías afganos: 66.000.

Otros miembros de las fuerzas aliadas, incluidos de la OTAN y otros estados miembro: 1.145.

Civiles afganos: 47.245.

Combatientes del Talibán y otras oposiciones: 51.191.

Las mujeres y los niños representaron 43% de las bajas civiles en Afganistán en 2020.

Trabajadores humanitarios: 444.

Periodistas: 72.

Disminuyó porcentualmente la mortalidad infantil desde que Estados Unidos, afganos y otras fuerzas aliadas derrocaron al gobierno Talibán, que había intentado restringir el número de mujeres y niñas por hogar: Aproximadamente disminuyó en un 50%.

Porcentaje de niñas adolescentes afganas que pueden leer actualmente: 37%. Durante el gobierno anterior de los talibanes, las mujeres, según un artículo del NYTimes, publicado 21 de agosto de 2021 y actualizado 25 de agosto de 2021, la sharía, el sistema legal islámico “deja un considerable espacio para la interpretación. Cuando los talibanes gobernaron Afganistán en el pasado, impusieron una sharía estricta que prohibía que las mujeres trabajaran fuera del hogar o salieran de casa sin la compañía de un varón, eliminaron la instrucción escolar para las niñas y golpeaban con latigazos a las personas que violaban el código moral del grupo”.

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, se mostraba alarmada ante la crisis humanitaria que se estaba produciendo en Afganistán. Ante el recrudecimiento de los combates generalizados, Naciones Unidas en Afganistán siguió pidiendo un alto el fuego permanente y una solución negociada en beneficio del pueblo afgano. Ninguna de esas 2 peticiones se logró antes del 31 de agosto, 2021, fecha en que las tropas norteamericanas se retiraron totalmente de Afganistán.

El coste humano de esta espiral de hostilidades resultó inmenso. La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas había advertido que, si no se producía una disminución significativa de la violencia, Afganistán iba de camino a registrar el mayor número de víctimas civiles documentado en un solo año, desde que existen registros por parte de la ONU.

3) Acciones, omisiones y reacciones en 20 años.

ACNUR está especialmente preocupado por el impacto del conflicto en las mujeres y las niñas. En torno al 80% de los cerca de 250.000 afganos que se han visto obligados a huir desde finales de mayo son mujeres y niños.

Desde principios del año 2021, unas 400.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, uniéndose a otros 2,9 millones de afganos que siguen desplazados en el interior de país.

Hasta el 31 de agosto, 2021 se registraban combates en 32 de las 34 provincias de Afganistán.

La inmensa mayoría de los afganos que se había visto obligada a huir permanecieron dentro del país, tan cerca de sus hogares como se lo permitían los combates. Desde principios del 2021, casi 120.000 afganos habían huido del campo a las ciudades, mayormente a la provincia de Kabul, donde se encuentra la capital del país.

Fecha en que el Congreso estadounidense autorizó a las fuerzas de ese país enjuiciar a los culpables del ataque del 11 de septiembre de 2001: 18 de septiembre de 2001.

Nota adicional de la BBC sobre el tema: Una vez iniciada la denominada “guerra contra el terrorismo”, Estados Unidos envió a la base de Guantánamo en Cuba a casi 800 personas, catalogadas como «combatientes enemigos». La mayoría ya fueron liberados; muchos de ellos pasaron más de una década sin siquiera ser acusados. Hoy quedan 39”.

Osama Bin Laden, el líder de Al Qaeda, que aprobó y financió los ataques del 9-11, murió en mayo de 2011 en una operación secreta en Pakistán. Otros sospechosos, entre ellos, Khalid Sheikh Mohammed, el «principal cerebro detrás de los ataques del 11-9”. Junto a Khalid siguen presos en Guantánamo, 4 de ellos, aliados: Ammar al-Baluchi, Walid bin Attash, Ramzi bin al-Shib y Mustafa al Hawsawi.

Los cinco llevan 15 años detenidos en esa base naval estadounidense. No han comparecido a la Justicia desde principios de 2019, antes de que la pandemia detuviera sus procesos judiciales. Los 5 están acusados de «asesinato» y «actos terroristas”, de ser juzgados y condenados, podrían enfrentar la pena de muerte.

Número de veces que legisladores estadounidenses votaron para declarar la guerra en Afganistán: 0 veces.

Número de veces que legisladores de la subcomisión de defensa de Asignaciones Presupuestarias abordaron los costos de la guerra de Vietnam durante el conflicto: 42 veces.

Número de veces que legisladores de la misma subcomisión mencionaron los costos de las guerras de Afganistán e Irak hasta mediados del verano de 2021: 5 veces.

Número de veces que la Comisión de Finanzas del Senado mencionó los costos de las guerras de Afganistán e Irak desde el 11 de septiembre de 2001 hasta mediados del verano de 2021: una vez.

En total, la Secretaría de Defensa de Estados Unidos calcula en agosto 2021 que se ha gastado en la guerra de Afganistán 4.087 dólares (3.477 euros) por contribuyente mientras que en Iraq y Siria fueron 4.006 dólares.

En las dos décadas transcurridas desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos gastó más de 2 billones de dólares en la guerra de Afganistán, o el equivalente de 300 millones de dólares por día, durante 20 años.

4) Guerra sostenida con endeudamiento

Porcentaje que el presidente Harry Truman aumentó temporalmente las tasas fiscales para poder pagar la Guerra de Corea: 92%.

Porcentaje que el presidente Lyndon Johnson aumentó temporalmente las tasas fiscales para poder pagar la Guerra de Vietnam: 77%.

Porcentaje que el presidente George W. Bush redujo las tasas fiscales para los más ricos, en lugar de aumentarlas, al inicio de las guerras de Afganistán e Irán: Al menos 8%.

Cantidad estimada de los costos de las guerras de Afganistán e Irak que Estados Unidos financió con préstamos hasta el año 2020: 2 billones de dólares. Intereses estimados sobre la deuda creada por Afganistán hasta el 2050: Superior a los 6,5 billones de dólares.

5) Las guerras terminan con cuantiosos botines y un esperanzador futuro para los ganadores y con gigantescas deudas por un largo plazo para los perdedores.

Estados Unidos se ha comprometido a pagar en atención médica, discapacidad, entierros y otros costos para los aproximadamente 4 millones de veteranos de las guerras de Afganistán e Irak: más de 2 billones de dólares.

Botín estadounidense de retirada que les cae de “recompensa” a los talibanes

Los talibanes heredan un valioso botín de e guerra. Por la retirada de EUA de Afganistán, según apunta Reuters, y solo contando lo heredado de la Fuerza Aérea Afgana los talibanes cuentan ahora con acceso a un nuevo y enorme arsenal de guerra, que se completa con más de 2.000 vehículos blindados, hasta 167 aeronaves, entre las que podrían figurar varios UH-60 Black Hawks, helicópteros de ataque y drones militares Scan Eagle, así como gafas de visión nocturna. A eso habría que sumarle lo heredado de las tropas norteamericanas cuando abandonaron finalmente Afganistán el 31 de agosto, 2021. Hasta el presente, por inventario y costo económico, es desconocido el monto de eso, pero se sabe que fácilmente multiplica varias veces lo heredado por los talibanes de las fuerzas armadas afganas.

Afganistán aún sigue siendo un país rico, con futuro por recursos naturales

Los talibanes heredan un Afganistán con futuro, aun después de 20 años de guerra. «Afganistán tiene depósitos de bauxita, cobre, hierro, litio y tierras raras», dice el último informe anual sobre los recursos minerales de Afganistán publicado en enero de 2021 por el Servicio Geológico de Estados Unidos. Potencial confirmado por el Economista.es: “Afganistán tiene un estimado de 1,4 millones de toneladas de elementos de “tierras raras” como lantano, cerio, neodimio, así como otros minerales cruciales como el litio para la producción de tecnología. Un volumen valorado entre 854 mil millones y 2,5 billones de euros. A ellos habría que sumar 60 millones de toneladas de cobre, 2.200 millones de toneladas de mineral de hierro y vetas de aluminio, oro, plata, zinc y mercurio”.

En 2010 un informe interno del Pentágono estadounidense elaborado por militares y geólogos que reveló The New York Times calificó a Afganistán como la «Arabia Saudí del litio». El potencial de todos los recursos subterráneos del país fue estimado en 1 billón de dólares por un informe conjunto de la ONU y la UE en 2013. Con la toma del poder del país por parte de los talibanes el destino de estas reservas es del máximo interés de las potencias mundiales.

Según los analistas, China es el país que más tiene que ganar en esta batalla por los ricos recursos afganos, que incluyen otros metales y tierras raras, clave en la transición energética para reducir las emisiones de efecto invernadero.

Este dorado futuro que aún no ha sido explotado, ahora queda en manos del régimen talibán.

LA CIA SABIA TODO ANTES DEL 11 DE SETIEMBRE Y NO LO PREVINO

En mi caso, creo que lo relativo a Afganistán y su guerra, bien pudo haberse evitado. La evidencia la tiene la inteligencia norteamericana; en particular, lo declarado a los medios de comunicación por el agente de la CIA encargado, por más de una década, que venía monitoreando a los 16 pilotos terroristas y sus 3 cómplices de vuelo, que usaron los 4 aviones como proyectiles, 3 de ellos con éxito, para poder derribar los objetivos que habían identificado en sus respectivas misiones.

Según lo expresado por el agente mencionado de la CIA, él tenía identificados a los 19, y los venía monitoreando, por varios años, con lujos de detalles, y en el período cercano al 11 de setiembre, día por día. Los 19 eran confesos guerrilleros musulmanes, entrenados por los talibanes, que como extranjeros entraron con visa a Estados Unidos, dadas por los consulados de las Embajadas norteamericanas que cubrían sus respectivos países de origen. Y por un celo entre agencias, la CIA nunca compartió con el FBI la abundante y válida información que tenía sobre tales “sospechosos”. Tal como debió hacerlo, pues era algo que estaba sucediendo entre terroristas que ya estaban operando, situados en el territorio de los Estados Unidos; y como tal, sus actividades eran parte de la seguridad Interna del país, con jurisdicción propia del FBI.

UNA EXPLICACIÓN PLAUSIBLE DE PORQUÉ LA CIA NO PREVINO LO SUCEDIDO EN EL 9-11

Como investigador, trato de explicar lo sucedido con una hipótesis alternativa o probable porque aún no tengo las evidencias mínimas indispensables para proponer una hipótesis sustantiva que pueda ser demostrada mediante pruebas estadísticas. Para proponer la plausible, me baso en lo expresado en el discurso de despedida por el entonces presidente saliente número 34 de los Estados Unidos, el General de Dwight Eisenhower.

Según la BBC: “Hace medio siglo el saliente presidente de EE.UU., Dwight «Ike» Eisenhower, ofreció lo que algunos aún consideran la despedida presidencial más recordada de la historia estadounidense, sólo superada por la del primer mandatario y padre fundador, George Washington.

En su discurso televisado del 17 de enero de 1961, Eisenhower habló a los estadounidenses del novedoso concepto del «complejo militar-industrial» conformado por las Fuerzas Armadas y los fabricantes de armamentos y advirtió su creciente injerencia en el manejo de las políticas públicas del país.

«Debemos cuidarnos de la adquisición de influencia injustificada, tanto solicitada como no solicitada, del complejo militar industrial», dijo Eisenhower en la frase del discurso que pasaría a la historia y que eventualmente se convertiría en bandera de pacifistas.

Cincuenta años después, el crecimiento del aparato de seguridad nacional, motivado en la última década por los atentados extremistas del 11 de septiembre de 2001, parece corroborar los peores temores expresados por el general-presidente”.

Según una investigación del diario estadounidense The Washington Post, reportada por la BBC, concluyó que los servicios de inteligencia de Estados Unidos, surgidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, crecieron de tal forma, que es imposible medir su tamaño y eficiencia.

El informe, publicado en julio pasado, revela que en EE.UU. unas 3.100 organizaciones trabajan en programas de seguridad nacional e inteligencia, emplean a 854.000 personas y gastan unos US$ 80.000 millones anuales– que equivale a casi el 10% del PIB estadounidense, según datos del Departamento de Seguridad Interior.

Estados Unidos es el país más rico, poderoso e influyente de la Tierra. Su PIB nominal, se estima en más de 20.5 billones de dólares en julio de 2019 (20.5 trillons en el sistema de medición anglosajón) que representa aproximadamente 1/4 del PIB nominal mundial.

En opinión del autor de este escrito, las decisiones sobre tal complejo militar industrial están dominadas por “los halcones”, el grupo pro-guerrerista que siempre existe en el gobierno de los Estados Unidos. En tiempos de Trump, según varias fuentes, imperaba en la Oficina Oval una desorganización absoluta, alejada de la gestión día a día, en donde cuatro eran los principales halcones de la Casa Blanca: Mike Pompeo, Secretario de Estado; John Bolton, Asesor de Seguridad; Elliot Abrams, Consejo de Relaciones Exteriores y el cubano-americano Mauricio Claver Cardone, presidente del BID, nombrado por Trump.

Los cuatro, antes habían sido funcionarios en los gobiernos de Ronald Reagan o George W. Bush, y en el más reciente de Donald Trump, avanzando siempre una política coherente, de orden y seguridad, con una retórica agresiva.

En una tesis doctoral hecha por el candidato Alejandro Vélez Salas, de origen mexicano, candidato al Doctorado en Humanidades, Universidad de Barcelona, 10 años después de los atentados terroristas del 9-11, en su resumen sugiere que “resulta necesario hacer una lectura ética y política de los efectos globales que ha tenido dicho acontecimiento en áreas tan diversas como seguridad nacional, política exterior, vigilancia, el discurso de los medios de comunicación, los ordenamientos jurídicos y las relaciones humanas en general. La mayoría de estos efectos deben leerse en clave de seguridad ya que fueron justificados desde la Administración Bush para hacer frente a la amenaza de un nuevo enemigo: el terrorismo internacional de corte islámico fundamentalista”.

Aunque el epicentro de los cambios se encuentre en los Estados Unidos de América, éstos no tardaron mucho en ser exportados y aprovechados conscientemente a otros Estados para avanzar en sus agendas políticas. Las consecuencias de esta cruzada global antiterrorista se han dejado escuchar sobre todo en el ya erosionado campo de los Derechos Humanos donde los ejemplos más visibles son las intervenciones militares en Irak y Afganistán. Sin embargo, hay muchas otras secuelas, como el aumento en la vigilancia o la introducción de ciertos cambios legislativos que nada tienen que ver con el terrorismo pero que amenazan nuestras libertades más básicas, aún para quienes vivimos en Honduras.

Considerando lo anterior, quizás ahora entendemos, y hasta justifiquemos, la decisión del Presidente de Estados Unidos Joseph Biden, al ordenar, que, en los próximos 6 meses, se desclasifiquen los documentos — todavía secretos de la investigación gubernamental– sobre los ataques terroristas del 9/11.

Con ello, Biden confirma que es el Presidente de la democracia más observada y admirada del mundo, donde de hecho hay libertad de pensamiento, expresión y acción, sin idealizarla porque todavía arrastra muchos errores y limitaciones; que son perfectibles dentro del mismo sistema. Y a su vez, la decisión de desclasificar responde también a la presión de las familias de algunas de las casi 3.000 personas asesinadas por Al Qaida el 11 de septiembre de 2001. Esas familias han argumentado, reiteradamente, que los documentos clasificados podrían contener evidencia de que el gobierno de Arabia Saudí, un aliado cercano de Estados Unidos, tuvo vínculos con los secuestradores que volaron e impactaron aviones dentro del World Trade Center y el Pentágono. Y de paso, con las numerosas investigaciones que se inicien, producto de la desclasificación de los documentos secretos, iremos encontrando la verdad de lo sucedido.

Este artículo fue publicado originalmente en: Proceso Digital, Honduras, 15 de setiembre de 2021-09-19

Enlace al artículo original: Proceso.hn